Entre fines de abril y principios de mayo, el debate de la Ley de Cine ha tenido importantes coberturas periodísticas, en los diarios El Comercio y La Primera, y en Radio Capital, donde Augusto Álvarez Rodrich entrevistó a Christian Wiener y Francisco Adrianzén, con intervención telefónica del congresista Carlos Raffo. Pero la principal novedad ha sido la publicación en la lista Cinemaperú, por parte de la Unión de Cineastas Peruanos (UCP), de dos cartas enviadas por la presidenta de Conacine, Rosa María Oliart, a los parlamentarios Werner Cabrera, presidente de la Comisión de Educación y Cultura y titular de uno de los proyectos en cuestión, y Luciana León, copartícipe de las dos versiones de la propuesta de Raffo, correspondientes a junio de 2009 y marzo de 2010.

La misiva a Cabrera es del jueves 11 de marzo, nueve días después de que presentara el proyecto 3855, elaborado en base a la propuesta original de Jhony Peralta, ya abandonada por su autor en ese momento. El texto, que empieza diciendo “Nos dirigimos a su despacho por especial encargo del Consejo Directivo del Conacine en relación a los Proyectos de Ley de Fomento a la Cinematografía Nacional”, saluda el interés de Cabrera en el tema, pero agrega “sin embargo solicitamos tenga a bien considerar la existencia de acuerdos establecidos por los gremios en el Proyecto que presentarán los congresistas Peralta y Raffo, el que ha sido elaborado fruto del consenso”, y expresa la “disposición para exponer con más detalle los fundamentos y los beneficios que el nuevo Proyecto traería”.

La comunicación de Oliart a la congresista León es del martes 11 de mayo. En ella, además de evidenciar nuevamente el apoyo al proyecto que defiende la Asociación de Productores Cinematográficos del Perú (APCP), expresa su solidaridad por la información del diario La Primera del lunes 10, titulada “Luciana León y Carlos Raffo preparan nuevo faenón”, según la cual el proyecto que promueven estaría ligado a los intereses de Cinépolis, cadena mexicana de próximo ingreso al mercado peruano. La parlamentaria aprista, luego de escribirle al diario desmintiendo la información, publicó la carta de Oliart en su web y enseguida, el miércoles 12, remitió un oficio a Christian Wiener, presidente de la UCP, donde la adjunta y puntualiza que “confirma el apoyo institucional de Conacine a la referida propuesta de Ley”. La frase contradice claramente la posición de neutralidad que Conacine ha dicho tener desde que la polémica empezó en junio de 2009, luego de su inicial respaldo al proyecto de Raffo.

Para evitar los malentendidos y propiciar el mejor clima posible en el debate gremial y parlamentario, Conacine debería dirigirse a la comunidad cinematográfica y la opinión pública, para aclarar cuál es su posición oficial y cuál es el contexto de estas comunicaciones, que aparentemente son oficiales.