Este año ha sido excepcional en muchos aspectos, el 2021 es el segundo año en pandemia, un evento que muchos pensamos que jamás viviríamos y que ha modificado las vidas de todo el mundo, incluyendo a los cineastas y realizadores de esta industria que prueba una y otra vez qué tan necesaria es para la supervivencia y el bienestar individual. 

Lo interesante del cine en el año 2021 es que viene un cine que ya ha pasado por la pandemia, mentes moldeadas por este evento nos quieren contar sobre sus vidas y experiencias. Hubo mucho por ver y por mi parte tuve la oportunidad de ver alguno de los mejores estrenos de este año en un festival del cual pensé que jamás sería parte, así que estoy muy agradecida por el cine del 2021. Aquí va mi top 6 del año.

1. Vortex, de Gaspar Noé

Esta película está fuertemente influenciada por la pandemia, habla de una pareja de ancianos que viven solos y empiezan a deteriorarse, la vida que alguna vez fue de ensueño empieza a sumergirse en enfermedad y miseria al verse completamente expuestos y sin cuidado. 

Noé nos impactó a todos con un filme tan personal y distinto a lo visto previamente de su parte. Somos testigos de los últimos días de esta pareja sumida en la demencia y que es incapaz de ayudarse en el proceso, además de ver a su hijo quien hace lo mejor que puede pero no es suficiente. Gaspar mismo, conmovido en el estreno en el Festival de Cannes, al tuve la suerte de asistir, llora mientras agradece a sus actores. Y cómo no agradecer si tu protagonista es el legendario director Darío Argento. Fue un momento emotivo para todos los espectadores y para el autor. 

La película se merece una entrada en este humilde top de las mejores del año, y además es un bonus al tener un video de Gaspar Noé segundos después de que acabara el estreno:

2. Titane, de Julia Ducournau

Nuevamente, otra película cuyo estreno se dio en el Festival de Cannes. “Titane” fue una gran sorpresa para mí, con una característica dureza nos encontramos a una obra que giraba a cada segundo que pasaba. Es un riesgo y requiere mucho atrevimiento hacer una película tan violenta pero a la vez con un mundo interior de los personajes tan bien trabajado. El dolor y el duelo que cada uno vive y que finalmente forja la relación entre la protagonista y el padre en búsqueda de su hijo es hermoso y bizarro en cantidades iguales.

Ducournau logró que nadie quisiera salirse de aquella sala de cine en el que fue el estreno, y en mi caso en particular, recién llegada a la Croisette luego de casi perder un tren, subió mi adrenalina a un 100% luego de correr bajo un día lluvioso. 

Es increíble pensar que una película de la que estaremos hablando por décadas no esté nominada al Oscar, pero si la historia nos ha enseñado algo es que los premios de la Academia estadounidense suelen equivocarse mucho con películas que rompen paradigmas. 

3. Inside, de Bo Burnham

Esta película está fuertemente influenciada por la pandemia, es un documental sobre el confinamiento, de la mano de uno de los comediantes más querido del año pasado en el mundo del cine (¿Cómo olvidar su aparición en Promising Young Woman? Creo que todos fuimos engañados por el arquetipo de chico bueno que posteriormente se mostró como el agresor).

En su sátira sobre crear comedia en un momento de crisis sanitaria mundial y de pandemia encontramos los elementos típicos de sus stand-ups. Habla de la depresión y ansiedad generacional a través de pequeños clips de canciones sobre temas de relevancia actual. Este singular documental está construido con mucha fineza, puede hablar de algo trivial y en ello mismo introducir un tema profundo haciendo uso de la superficialidad para ser socialmente aceptado. Burnham describe al individuo en la era de Tik Tok, de las redes sociales y de las enfermedades mentales. No se le puede subestimar porque crea algo mejor cada vez que saca un nuevo especial, en este caso un nuevo documental.  Sin duda de lo mejor del año. 

4. Annette, de Leos Carax

So may we start?

¿Podemos empezar con Leos? El maestro que solo hace éxitos. La dolida e intensa “Annette”, una historia de amor entre un comediante y una cantante de ópera que termina indagando entre las partes más oscuras de la fama contemporánea en forma de un musical. Cómo es que la ambición por el poder puede corromper lo más profundo que tenemos, cómo el amor puede caer en algo secundario frente a la posibilidad de mayor posición, fama y dinero.
¿Acaso nada es sagrado para ti?

La dureza con la que este retrato es contado, el respeto con el que se presentan las dudas de cada uno de los personajes pero en especial las del Henry, interpretado por Adam Driver, no tiene pierde. Es una obra maestra de la que continuaremos hablando por siempre. 

5. Red Rocket, de Sean Baker 

La última película de Baker ha pasado desapercibida en la mayoría de rankings de las mejores películas del 2021 y no encuentro explicación. El film cuenta la historia de Simon Rex, una ex estrella porno que regresa a su pequeño pueblo en Texas y debe readaptarse a su modo de vida pero, al estar desde su punto de vista, todo lo vemos con una estética de video porno. El hecho de tomar tanto control sobre la puesta en escena en disposición al protagonista es una gran acierto que toma Baker y que le resulta un éxito. Al estar siempre desde la perspectiva de Simon logramos no solo empatizar con sus objetivos y su falta de comprensión por los malos tratos que recibe, sino de entender porqué hace lo que hace. Es como si todo el tiempo estuviese creando una película porno de los distintos momentos que vive. El cine social de Sean Baker llega a un punto muy interesante con este largometraje, casi es un punto de inflexión en el que la forma cobra un aspecto más autoral haciendo que “Red Rocket” sea una de las películas más sorprendentes del año.

6. The Hand of God, de Paolo Sorrentino

“Fue la mano de Dios”, la más reciente película de Paolo Sorrentino, autor destacado, honesto, icónico. Aquí logró crear una historia aún más personal y que a pesar de conocer su filmografía tan intimista, resalta por ser aún más íntima, más honesta.
La película sigue los ojos de Fabieto, un niño aficionado a Maradona que vive en Nápoles durante los años ochenta. Seguimos literalmente la mirada de Fabieto, ya que, empezamos el filme desde su perspectiva ausente sobre eventos que ocurrieron mientras él no estaba ahí. Fabieto toma las riendas de la historia inclusive antes de que se nos presente como personaje. 

Hay algo hermoso sobre la honestidad con la que empieza su relato, Fabieto está descubriendo su mundo, su espacio y dentro de su soledad empieza a construirse su propio punto de vista, el cual está muy ligado a su gran familia, que lo acompañan y protegen todo lo que pueden. 

Sorrentino abre la puerta de un corazón con forma de Nápoles, en algo que solo puede ser llamado como la honestidad narrativa del cine: tienes que tener cierta distancia para poder expresar algo como ello y son pocos los directores que llegan a un punto en su carrera en que se lo pueden permitir de una manera genuina. Dentro de este puñado de artistas, ahora, encontramos a Sorrentino, bien acompañado está junto a Scorsese, Varda, Tarantino, Almodóvar, entre otros. 

Una película que llegó a finales de año pero que sin duda esta entre el top de las mejores películas de Sorrentino, eso es si es que no es la mejor.

El 2021, felizmente, ha estado lleno de cine y ahora nos espera un año con aún más películas. El cine nos da esperanza a todos, es un medio artístico de fácil alcance y del cual muchos realizadores jóvenes como yo esperamos formar pronto parte y poder unirnos a este panteón de artistas excelentes, y quien sabe, de estas listas de las mejores películas del año también.

Feliz año cinéfilo a todos.