[Netflix] «Mindfulness para asesinos», serie alemana de humor negro


¿Tienes problemas en el trabajo? ¿No te sientes reconocido en tu entorno laboral? ¿Tienes grandes dificultades para llegar a fin de mes? ¿No te alcanza el tiempo para ver a tu familia? ¿O padeces cualquier otro tema que te tenga estresado?

Si estás pasando por alguna de estas situaciones, deberías ver Mindfulness para asesinos, una serie alemana de humor negro que puede verse en Nexflix. La historia sigue a Björn Diemel (Tom Schilling) un abogado que, aunque trabaja en un buen bufete, tiene dificultades laborales porque solo tiene un cliente: Dragan Sergowicz, un gánster serbio. A pesar de ser muy competente en su trabajo y de funcionar bien defendiendo a criminales, no logra reconocimiento que busca, tanto por la insatisfacción de tener que defender solo a un delincuente y su banda, como porque no le dan otros casos y lo tienen encasillado en ese único y problemático personaje, el que le causa varios dolores de cabeza. A su vez, estas tensiones y exigencias afectan su vida familiar, ya que, al estar separado de Katharina (Emily Cox), su esposa, le quitan tiempo para estar con su hija Emily (Pamuk Pilavci).

Para tratar de resolver estas tensiones, su esposa le recomienda probar el mindfulness, una técnica que podría ayudarlo a manejar el estrés. El abogado decide acudir a un experto en la materia, Joschka Breitner (Peter Jordan), quien le da recomendaciones para lidiar con situaciones tan extremas como asesinatos, dado que el abogado está forzosamente involucrado en los negocios turbios de su cliente. Tom le presenta sus problemas en un lenguaje críptico, que el coach toma como simples decisiones de trabajo o domésticas.

La ironía de la serie radica en que el mindfulness, que está diseñado para promover una vida tranquila y pacífica, termina por aplicarse a un entorno de violencia estrambótica, un sistema de justicia permisivo y personajes policiales torpes y –a veces– sensibles; todo sazonado con apropiados toques de humor negro.

La acción es conducida por el propio Tom, quien se presenta desde el inicio y continúa, a veces en off, y otras en on, dirigiéndose al público, comentando y ‘encadenando’ secuencias con acotaciones ingeniosas o ligeramente mordaces, que aportan afabilidad y humor; sin estorbar en ningún caso el creciente suspenso en el desarrollo de la serie. 

Los consejos que le da el experto resultan ser efectivos, incluso fuera de los contextos tan extremos como los de su trabajo. Más aún, también son útiles para resolver problemas de estrés en la vida diaria, ya sea laboral o personal, independientemente de lo que ocurre en la serie, en la vida privada del espectador, lo que constituye uno de sus principales atractivos de Mindfulness para asesinos

Pero, además de estos consejos (y ‘tips’) –que resultan aun más simpáticos por jugar en pared con las astutas maniobras y negocios del protagonista–, la serie ofrece en sus ocho capítulos (de media hora cada uno) una secuencia de peripecias legales y policiales, en creciente intensidad dramática (y en las que todo pende de un hilo), pero muy graciosas dado el manejo del humor negro; y en las que se combinan la autonomía del protagonista, sus manejos en el mundo del hampa, la recuperación de su vida familiar y la conversión de negocios ilegales en actividades sanas e inocentes a más no poder. 

Todo gracias al mindfulness y… los asesinatos. 

En resumen, estamos ante una serie muy entretenida, apropiada para seguirla en las noches de verano, pero también en cualquier momento o época del año, ideal para aquellos que buscan tranquilidad y desean aprender algunos consejos útiles para mejorar tanto su vida profesional como familiar. Enjoy!


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