Mientras la película de Zack Synder sigue probándose en la taquilla mundial estos días, muchos fans del comic creado por Alan Moore y Dave Gibbons han comenzado a debatir sobre la fidelidad o no que se ha tenido en este blockbuster de la temporada. Lo cierto es que aún bajo esa condición comercial, Watchmen es una cinta muy ambiciosa. Snyder se empeña en buscar sus propias resoluciones sin traicionar demasiado la trama original. Pero esas intenciones se cruzan con la necesaria concesión a las grandes plateas y a cierta transgresión del espiritu paródico y autoconciente de estos aventureros en decadencia. Casi tres horas de proyección en la que destacan algunos momentos como la desconcertante secuencia de los créditos iniciales. Ahí vemos un resumen de la historia y la leyenda de los Minutemen y los Vigilantes atados ligeramente entre la ingenuidad y el descreimiento de las acciones heroícas. En medio de todo la prodigiosa The Times They Are A-Changin’ de Bob Dylan.